El juego interior taronja vale un pase a semifinales

Guillem Vives Celebrando el triunfo//AT THE BUZZER MEDIA
@yolandafotografia

Valencia Basket y Unicaja de Málaga se daban cita en el tercer partido de la serie donde solo podía quedar uno para medirse en semifinales al Real Madrid. Los andaluces ya ganaron en la Fonteta el pasado viernes, pero los taronja devolvieron la serie a su casa tras imponerse en el Martín Carpena el domingo.

Empezaba el partido con la clásica jugada de Will Thomas posteando para con una mano abrir el marcador. Mike Tobey comenzó de dulce de cara a la canasta contraría, anotando en los tres primeros minutos siete puntos (13-4).

La defensa rocosa imposibilitaba la anotación de Unicaja. Con Lessort como referencia en el poste bajo, el conjunto malagueño con encontraba la solución tras la intimidación constante de Tobey. Con los taronja superando la barrera de diez puntos de diferencia, Casimiro se vio obligado a pedir el primer tiempo muerto del partido para tratar de parar la frenética anotación local (25-10).

El juego interior visitante seguía sin encontrar comodidad en la pintura rival, ya que la defensa de los pívots taronja era muy dura. Pero los errores en el ataque local hacía que los malagueños se acercasen en el marcador (32-20).

Dos triples consecutivos de Vives permitieron a Valencia Basket no bajar de la renda de los diez puntos. Con eso y la dominación en la pintura de Tobey, la Fonteta estallaba de júbilo. Tanto Will, como Labeyrie y el propio Tobey eran capaces de meterse hasta debajo del aro y colgarse de él (42-31).

La segunda mitad empezó igual de bronca que terminó la primera. Con juego duro bajo los aros. Los triples taronja seguían entrando desde la mano de Abalde, que quería seguir su dinámica positiva del pasado domingo (51-39).

San Emeterio empezaba a aparecer también como en Málaga. Muchas jugadas individuales que el mismo cántabro se fabricaba y anotaba. Rondando el último cuarto, el conjunto visitante pudo bajar de los diez puntos de diferencia (58-51).

Al principio del último cuarto, Roberts puso a su equipo a tan solo cuatro puntos de los taronja. Los nervios empezaban a aflorar en el pabellón. Tras un triple de Waczynski, Unicaja se puso por primera vez por delante a ocho minutos del final (64-61).

En los últimos instantes, las defensas eran superiores a los ataques, pero el momento caliente de la tarde fue cuando Alberto Abalde materializó un mate estratosférico, alzando de sus localidades a los aficionados de la Fonteta. Siete puntos seguidos de Labeyrie casi definía la eliminatoria al cántico de “MVP, MVP”. Finalmente, el resultado fue de 79-76. Guillem Vives se postula como MVP de este partido con 9 puntos y 17 de valoración.

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