MVP del Eurobasket 2021 / Sonja Vasic se despide a lo grande del torneo continental

Leyenda viva, tanto con su apellido familiar, ‘Petrovic’, como el de casada que ha llevado en este torneo como ‘Vasic’, y como en 2015, ganó a Francia para ayudar a Serbia a recuperar el cetro europeo y llevarse el primero a mejor jugadora del torneo, pese al gran partido y evento realizado por Ana Dabovic (la jugadora galardona en aquella edición), la ex jugadora del Uni Girona había sido clave durante todo el torneo. Una Serbia que, a trancas y barrancas, ha logrado recuperar el cetro europeo en la última cita de su referencia durante más de una década.

La cara de felicidad ante la cercanía de la victoria final. Foto de FIBA.

Una de las leyes no escritas en el deporte es que nunca hay que fiarse de que los ‘cantos del cisne’ de los grandes talentos sea por estar limitados para lograr sacar su máximo rendimiento. Hay veces que, simplemente, hace falta cerrar un ciclo para empezar y para Sonja Vasic – ex Petrovic (como indica en su cuenta personal de Instagram) los Juegos son el final de su ciclo jugadora, pero su MVP en este Eurobasket demuestra que un cierre de etapa no implica necesariamente decadencia.

Su despliegue de talento no se hizo esperar, ya que lo lució bajo los focos de Valencia desde su primer encuentro, cuando Serbia ganó a Italia en la prórroga y tuvo que hacer frente a Cecilia Zandalsini una de las jugadoras que más similitudes puede tener con ella y clara candidata a ocupar su sitio como mejor aleros del continente. Para evitar esa sorpresa realizó un actuación culminada por , que ha terminado una de las 7 mejores actuaciones individuales del torneo según la estadística avanzada con unos números de altísimo nivel para empezar el torneo: 27 puntos – 13 rebotes – 7 rebotes – 1 tapón para 35 de valoración.

Ante la siempre imprevisible Grecia rebajó un poco el ritmo para que otras compañeras se lucieran, anotando solamente 7 puntos y dando una asistencia para aportar en la victoria de su equipo frente al rival más flojo del grupo, para continuar con su camino hacia el título sin susto alguno.

En el duelo balcánico con Montenegro, donde el conjunto no doy la sensación de arrasar frente a sus vecinas balcánicas, con una actuación compuesta por 12 puntos-4 rebotes-4 asistencias para 11 de valoración como hoja estadística de la estrella del conjunto serbio además de una serie de intangibles en la dirección del juego que sirvieron para mantener la imbatibilidad en el cierre de la fase de grupos.

Sonja Vasic luchando por un rebote durante la final. Foto de FIBA.

Lo cuartos contra España sirvieron de revancha de las semifinales de 2019, dejando sin opción al equipo de su ex compañera Laia Palau en un encuentro donde volvió a ser vital (actuación individual incluida entre las 35 mejores del torneo con el parámetro anteriormente mencionado), especialmente en la prórroga, donde actuó como generadora de juego para Yvonne Anderson y Nevena Jovanovic rematasen un partido en el que no dominaron pero si ejecutaron en el momento adecuado, con Vasic siendo parte fundamental del paso adelante de su equipo.

Las semifinales con la siempre activa Bélgica parecían alejar al equipo balcánico del ansiado título, con una nueva aparición estelar de la ‘5’, que sumó 18 puntos – 6 rebotes – 3 asistencias para 18 de valoración en un partido donde todo se decidió por pequeños detalles y donde su aportación fue clave en el éxito de su equipo.

La alero portando la bandera de su país tras recoger la medalla. Foto de FIBA

Antes de la final comentaba en zona mixta podía ser “increíble” poder ganar el título en La Fonteta tras haber ganado la Copa con el Uni Girona, mientras comentaba también de que “al entrar” al pabellón “recordaba momentos maravillosos vividos y estupendos con Girona” igual que el fin de su “carrera contra Valencia Basket en Liga“, aunque lo principal para ella era que “por fin podían descansar” de la “presión de conseguir medalla” y “poder mostrar” su mejor “baloncesto” del campeonato.

En el propio partido estuvo atenta en la dirección del juego, luchando por el rebote, taponó Endene Miyem (una de sus grande rivales por el premio individual del torneo) en el momento que Serbia empezaba a distanciarse en el marcador y fue relevante pese a los primeros compases tensos de encuentro, tratando de leer correctamente los espacios, buscando las desventajas rivales en el poste y recuperando balones tras sus propios fallos como muestra de su omnipresencia en el partido.

Como detalles clave, cabe destacar que anotó un triple liberada desde el ‘codo’ que ponía 15-27 en el momento de más acierto de su equipo y en pleno bajón del equipo francés y pidiendo los pasos de Miyem en su defensa particular en una acción en la que se comió la posesión durante la segunda parte, entre el primer y segundo intento de remontada del cuadro galo, pero sobre todo se debe destacar que suya también fue una bandeja a menos de 30 segundos del final del encuentro para rematar la victoria, dejando un marcador de 54-63 que terminaría siendo el definitivo para darle su segundo título continental de selecciones.

La MVP recogiendo sus trofeos. Foto de FIBA

Otros detalles a destacar fueron que la primera canasta del segundo periodo fue suya en un punto donde parecían flojear las fuerzas en ambos lados de la pista, una bandeja cruzando la zona al incio de la segunda parte, y la primera gran defensa también fueron suyas, dando muestra de que quería ampliar el marcador para dar a su equipo un empujón extra, apretando a las jugadoras que subían el balón, mostrando su

Su equipo notó mucho cuando no estuvo en pista, con parciales de alrededor de diez puntos del conjunto galo, como muestra de su relevancia no solo en la final, sino durante todo el encuentro, donde situaciones similares sucedieron durante todos los encuentros, dando muestra del soporte de su presencia en pista

El final de Vasic a nivel de competiciones europeas se culmina con unas medias de 15.5 puntos (7º en la clasificación final)- 7,2 rebotes (10º del total)- 4,2 asistencias (11º plaza global) para 19.2 valoración (5º al final del torneo), demostrando que el baloncesto no solo implica hacer buenos números, sino que lo hecho sirva de algo. Con ello, llega al ecuador del ‘verano deportivo’ donde su selección podrá disfrutarla durante el torneo olímpico de Tokio, pero que se podría describir con en esta foto que le hizo (indirectamente) la fotógrafa de la organización durante la celebración del título:

Ana Dabovic posa frente a la cámara mientras Sonja Vasic pide coger el trofeo. Foto de FIBA

La imagen, que podría representar su constante lucha por alcanzar los títulos sin dejar hacer felices a los que le rodean, aunque ella se mantuviera en su empeño de mantener su carácter competitivo hasta el último momento. Lo único que queda ahora es disfrutar de sus últimos partidos con Serbia, como muestra de que los grandes jugadores se van cuando quieren pero que es difícil escoger el momento adecuado.

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