‘El canto del cisne’ de Sonja Vasic: Fin de un ciclo de éxito sin medalla tokiota como colofón a una grandísima carrera

La MVP del Eurobasket, que tras superar problemas de salud poco antes de iniciar los Juegos Olímpicos, ha dado sus últimas lecciones de espíritu competitivo hasta el último partido de su carrera, más allá de que se escapó la medalla en su último baile. Se cierra una época en el baloncesto europeo y la alero fue una de esas primeras voces en avisar de que solo quedaba una última actuación, para prevenir de lo que venía.

Brazos en jarra y pendiente del balón, un clásico. Foto de Sonia Cañada / FIBA

Sonja (Petrovic) Vasic ha cerrado su carrera profesional aunque no ha sido de la mejor forma posible. La derrota frente a Francia en el encuentro por el bronce, como reedición de la final del Eurobasket de Valencia de unos meses antes. En esta ocasión, y tras una gran labor de Francia, no fue capaz de terminar su carrera

El partido empezó igualado, con el conjunto serbio dando el nivel que merecía un encuentro de esta enjundia pero poco a poco el conjunto francés dio un paso adelante y logró coger el control del partido. La jugadora que llevaba las riendas en ataque era Jelena (Milovanovic) Brooks, otra jugadora que se enfrentaba a su última gran cita en el baloncesto de selecciones pero no de su carrera.

En el tramo final, a pesar del amplio marcador que ya tenía el conjunto galo, las balcánicas dieron un paso adelante, incluida la ‘5’ plavi, que anotó 6 de sus 9 puntos del partido en ese tramo donde su equipo intentó dar la sorpresa. Pese a que no fue posible, ese final, sumado a la derrota con USA en semifinales, el final

Todo ello venido de una temporada donde ganó 2 títulos y los dos en ‘La Fonteta’, empezando por la Copa de la Reina y siguiendo con el mencionado cetro europeo de selecciones, siendo un calco ambos finales: Título y final con derrota en Valencia a nivel de clubes además de título en la Capital del Túria y final con derrota en Tokio a pesar del gran trabajo realizado en la edición olímpica.

Después de todo ello, la medalla de plata de estos Juegos no formará parte de un palmarés que sí suma 3 Euroligas, 2 SuperCopas Europeos, 1 Liga francesa, 1 Copa francesa, 1 Copa de la Reina y en el ámbito de selecciones un bronce olímpico junto a 2 Eurobaskets en sus vitrinas, mostrando con hechos todo el nivel que ha mostrado durante sus casi dos décadas jugando al deporte de la pelota naranja a nivel europeo.

Ahora surgen preguntas como ‘¿Y ahora qué?’, ‘¿Quién cogerá el testigo de Sonja?’ o ‘¿Qué pasará con Serbia?’ son cuestiones que solo podemos llegar a responder con especulaciones a partir de los datos que sabemos:

La primera casi podría ser por saber que hará la ya ex jugadora con su vida y, más allá de asuntos personales, es notorio que seguirá ayudando a estudiantes (atletas o no) con pocos recursos de su país natal a poder tener más opciones de futuro mediante la fundación que comparte con su marido Milos y seguirá apoyando proyectos deportivos en el propio país balcánico, y especialmente en Belgrado, como la pista que se ha construido con zapatillas donadas para poder ser reutilizadas, entre otros que vendrán.

La segunda es más una licencia personal por querer apuntar el nombre de Aleksandra Crvendakić (pronunciado ‘Shervendakich’ para acostumbrarnos a pronunciarlo bien por su ya buen rendimiento hasta la fecha). La oriunda de Loznica (Serbia a todos los efectos) y nacida en el 1996 (con el país siendo ya Serbia y Montenegro) ya lleva dando que hablar a nivel de clubes europeos con Sopron y el ASVEL (este año en EuroCup) además de ser parte del equipo nacional desde los Juegos de Río de Janeiro de 2016 y complexión física similar a la de ‘Petrovic-Vasic’. Talento tiene, solo queda ver como de lejos puede llegar.

Y la última y más importante también tiene fácil solución. Ante otras ‘despedidas’ como la ya confirmada de Jelena Brooks tras la propia pelea por el bronce y lo que pueda venir con Dajana Butulija o más allá de saber si Nevena Jovanovic, Saša Čađo, Ana Dabovic, Maja Skoric y la ‘nacionalizada’ Yvonne Anderson en los aproximadamente tres año que quedan hasta la cita olímpica de París, el Mundial de Sidney en 2022 y el Eurobasket de 2023 se presumen como citas donde el equipo dirigido por Marina Maljkovic puede quitarse la espina de 2018 (al no haber estado en Tenerife y poder ganar medalla) y revalidar en Ljubliana lo logrado en Valencia; donde jugadoras como Tina Krajisnik y Dragana Stankovic seguirán siendo parte del bloque junto a las novatas Masha Jankovic y Angela Dugalic.

Pero para ello queda esperar unos meses (clasificaciones mediante) y tras presenciar la última actuación de varias de sus referentes en la escena intercontinental, en especial la de una jugadora que cambió el rumbo del baloncesto femenino en Serbia hasta el punto de que un cuarto puesto en unos Juegos no sea visto como algo grande, siendo que su primera presencia olímpica se produjo hace solamente cinco años ahora que la música y el ritmo de baloncesto ya no se mueven al ritmo que marcó Sonja (Petrovic) Vasic.

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