Bulgaria y Turquía se ponían frente a frente en el segundo partido de la jornada en Georgia. Dos dinámicas diferentes tras el primer día de torneo pero sabiendo que una victoria podía cambiar por completo el devenir de su situación en el torneo, especialmente durante la fase de grupos.

Sertaç Sanli lanzando un triple con mucha comodidad. Foto de FIBA.

El partido empezó con Yigitcan Sayir, Cedi Osman, Stanimir Marinov y Chavdar Kostov dando buena muestra del ritmo activo de juego para empezar marcando terreno. Osman (con ayuda de Bugrahan Tuncer o Shane Larkin) y Dee Boost además de Sasha Vezenkov mantuvieron el ritmo anotador con canastas liberadas y/o cerca del aro. Sadik Kabaça y Emil Stoilov apretaron el marcador, dejando un empate a 19 tras los primeros cinco minutos de juego.


Osman y Stoilov siguieron apretando para mantener el buen nivel de anotación visto en los  minutos anteriores pese a que la tendencia terminó variando pese a Alperen Sengun, Sehmuz Hazer, Osman, Kabaça y Kostov siguieran sumando puntos de forma más o menos regular. Dimitar Dimitrov anotó un triple para dejar un marcador de 29-31 al final del primer cuarto.


El segundo cuarto empezó con Sengun , Vezenkov y Dee Bost dando, otra vez, algo de ritmo al juego, hecho que llegaba de forma irregular. Una canasta de Dimitrov (con tapón ilegal de Sengun) dejaba un marcador de 40-35 a cinco minutos del descanso.


Şengun, Kostov, Vezenkov, Ercan Osmani, Tunçer, Osman, Larkin, Georgev o Dee Bost junto a Ivan Alipiev sumaron algún punto más, en una situación que seguía beneficiando al conjunto turco, que no pudo evitar una bandeja sobre la bocina del propio Alipiev para dejar un marcador de 52 a 50 al descanso.

Tras la reanudación, Cedi Osman anotó rápidamente dos veces seguidas para poner a Turquía por delante pero Kostar Chavdar volvió a igualar la contienda y, segundos después, poner a su equipo por delante con un triple, pese a que Sehmuz Hazer volvió a igualar el marcador desde la misma distancia. Dimitar Dimitrov dinamitó el ritmo de juego con un mate tras bloqueo, obligando a que Turquía diera un paso más en velocidad, con Bugrahan Tunçer logrando de poner una nueva ventaja momentánea para el equipo turco, que minutos después recuperaría Hazer para dejar un marcador de 61-64 tras cinco minutos del tercer cuarto.


Osman aumentó la diferencia durante varios minutos, en otro momento de poca anotación a expensas alguna canasta puntual de Sasha Vezenkov y Alexandar Giorgiev, con Alperen Şengun, Sehmuz Hazer y Melih Mahmutoğlu sumando para darle la vuelta según crecía el ritmo de juego, dejando un marcador de 71-75 a cinco minutos del final del partido.


El último cuarto empezó con Osman volviendo a ser la chispa inicial en ataque para los otomanos y con Şengun, Shane Larkin o Mahmutoğlu como acompañantes de lujo, pese a los esfuerzos liderados por Vezenkov, para rematar la jugada, poniendo suficiente ‘tierra de por medio’ como para confirmar el éxito del equipo dirigido por Ergin Ataman en el encuentro. El marcador a cinco minutos del final era de 77-90.


Finalmente, el marcador fue de 87-101 para un combinado como Turquía que no bajó el pistón en ningún momento, dando la sensación de haber reservado fuerzas durante los primeros compases de partido y que no tuvo apuro alguno en romper el partido frente a Bulgaria, que aguantó todo lo que pudo pero no fue capaz de dar un importante golpe contra una de las favoritas del grupo.