Los jugadores de los Sacramento Kings, celebrando durante un partido. Foto de @SacramentoKings

Dieciséis años de penuria. Más de década y media sin participar en la competición de postemporada. Desde 2006 la franquicia de la capital del estado de California no ha disputado los play-offs de la NBA. La mayor y peor racha negativa actualmente en la liga. Y por fin, este año, parece que puede erradicarse. De’Aaron Fox y los Sacramento Kings molan. Mucho. El eléctrico base estadounidense de 24 años está viviendo la explosión esperada tras despuntar en sus primeros años en la NBA, una que se vio estancada por una franquicia disfuncional. Tras un criticado traspaso en la temporada pasada donde mandaron a Tyrese Haliburton a Indiana Pacers, las piezas del puzzle encajan y los Kings toman el vuelo para intentar llegar a la parte alta de la clasificación. Se centran en jugar y no se encuentran envueltos en polémicas como, por ejemplo, los Nets con Kyrie Irving.

Las estadísticas acompañan a las sensaciones que se lleva uno tras ver los partidos pese a que el récord de 6 victorias y 6 derrotas parezca mediocre. De’Aaron Fox ha dado el salto para convertirse, seguramente, en All-Star. Promedia 25.5 puntos, 5.1 rebotes y 6 asistencias por partido, con 54.8% de acierto en el tiro y un 37.5% de triples, todo mejores marcas de su carrera. A eso hay que sumarle que también lidera la NBA por delante de nombres como Donovan Mitchell, Stephen Curry, Luka Doncic y Desmond Bane en anotación en el clutch time, es decir, en partidos que se encuentran con un marcador comprendido en menos de cinco puntos con dos minutos para el final. El chico tiene sangre fría y sabe decidir partidos. Además, lo está haciendo con un espectacular 64% de acierto en esas situaciones calientes. Por todo y eso y mucho más, es casi obligatorio para todo fanático de la NBA ver partidos de este año de De’Aaron Fox, porque valen la pena.

Pero no solo es cosa de su estrella, los Kings son un equipo divertido de ver. Keegan Murray es novato pero parece que sea un veterano que lleva una docena de años en la liga. Una elección del draft que fue cuestionada pero que desde la Summer League ha demostrado ser acertada. Domantas Sabonis aporta ese talento europeo en el poste clave para cualquier equipo moderno. El lituano se ha adaptado a sus compañeros y domina los tableros con asiduidad. Kevin Huerter es uno de los tiradores más infravalorados de toda la liga. El pelirrojo tiene cosas muy similares a Klay Thompson en su forma de jugar. Junto a ellos, buenos jugadores de rotación como Harrison Barnes o Malik Monk. Además, por fin el equipo goza de un gran entrenador como Mike Brown, que está aplicando buenos esquemas defensivos, necesarios para ganar y dejar de ser el hazmerreír de la competición. Todas las piezas encajan. Por tanto, mi apuesta es que este año no me sorprendería ver a los Sacramento Kings jugando dieciséis años después en los play-offs.