Tras la importante victoria en Liga contra el Bahçesehir y la renovación de Andreas Pistolis hasta 2025, ‘Los Leones’ ejercían, de nuevo, como local en un Sinan Erdem Arena vestido de gala para la ocasión, donde ya había gente animando (aún en pequeñas dosis) 1 hora y cuarto antes de comenzar el partido. En frente, los de Flandes estaban necesitados de victorias y llegaban a Istanbul tratando de mantener sus opciones de pasar de ronda hasta el final de la fase grupal.

Tre’shawn Thurman avanza contra Sadik Kabaca. Foto de Basketball Champions League

El partido empezó con mayor dominio de canastas interiores, con los locales encontrando el ritmo pese a un buen inicio del conjunto visitante, con Keye Van der Vuurst de Vries o Pierre-Antoine Gillet como líderes, igualando el listón que Dylan Ennis e Ian Hummer habían puesto. Actores secundarios en este tramo como Breein Tyre (con un matazo), Angelo Caloiaro, Olivier Troisfontaines, Muhayim Mustafa, Tre’shawn Thurman, o Tyrus McGee dieron algo más de vida, donde la defensa del Gala fue mejorando a medida que pasaban los minutos, con más intensidad en la línea exterior, con mucha presión defensiva y buenos emparejamientos individuales. Un triple de un Thurman cada vez más activo y una canasta (con tapón ilegal) del joven Xander Pintelon dejaban un marcador empatado a 20 al final del primer cuarto.

El segundo cuarto empezó con Oostende pareciendo que mantenía la buena tendencia mostrada minutos antes. Una canasta de Tyre, contestada por Mahir Avga, pese al buen trabajo defensivo. Después de un par de jugadas convulsas con pasos y tiros libres fallados, un 2+0 de Thurman daba la sensación de haber mantenido la intensidad, pero sendos triples de McGee, Goksenin Koksal y Yunus Sonirma sumaron un parcial de 9-0, que fue un golpe sobre la mesa para el devenir del cuarto. Un triple de Alex Barcello primero y una canasta de Troisfontaines después parecían mantener, pese a que Koksal, Sadik Kabaca y Dee Bost tuvieron alguna presencia puntual para mantener cierta ventaja pero, una vez más, Thurman para mantener las opciones de su equipo. Un tramo final con mucha presión defensiva y poco acierto, dejó un marcador de 39-33 al descanso.

Tras la reanudación, Ian Hummer anotó con comodidad en el aro visitante hasta en varias ocasiones, con Angelo Caloiaro como principal escudero, mientras Tre’shawn Thruman, Breein Tyre o Keye Van der Vuurst de Vries apretaron para reducir distancias, pero Tyrus McGee hizo acto de presencia para sumar dos triples que pusieron la ventaja por encima de la decena (54-41) y pese a que Van der Vuurst de Vries o Pierre-Antoine Gillet apretasen, un jugador entrenado por Andreas Pistolis aparecía en escena para mantener la diferencia, ya fuera el propio McGee o Kabaca. El técnico griego terminó pidiendo tiempo muerto tras un triple de Tyre, buscando frenar un tira y afloja que parecía beneficiar al equipo entrenado por Dario Gjergja, que se mantuvo tras la pausa y tuvo a Simon Byuse como factor extra (que, además, había sumado un tiro libre tras técnica de Kabaca durante los primeros minutos de partido) para dejar un marcador de 61-59 al final del tercer cuarto.

El último cuarto empezó con el mismo ritmo de canastas en ambos lados de la pista, aunque con Galatasaray en la cuerda floja respecto a su ventaja, parecía irles mejor así. Pistolis paró el partido tras un mate de Gillet. Ahí empezó la locura: Dylan Ennis (con patada y apoyo contra la publicidad incluidas) y Tyrus McGee trataron de contrarrestar el acierto de jugadores como Thurman, Gillet o Van der Vuurst de Vries. Por momentos lo lograron, dejando un marcador de 74-72 a cinco minutos del final.

Gillet apretó y mantuvo la tensión competitiva que requieren momentos así, Olivier Troisfontaines y Tyre tuvo su aporte pero Sadik Kabaca hizo acto de prensencia para dominarla zona cuando más importaba y Dylan Ennis apretó cuando parecía que la victoria volaba para Bélgica para hacer que los últimos 60 segundos fueran claves. Van der Vuurst de Vries y Thurman terminaron completando un final de partido que, pese a los esfuerzos finales perdió Galatasaray por 85-90 frente a un vivaz Oostende que sacó una victoria clave para su supervivencia en la competición.