La vuelta del entrenador más exitoso de la competición al lugar donde logró alzar la copa por última vez con el club donde lo logró la primera vez allá por 1992, con un plan similar al que tenía en su momento aunque con un contexto diferente. Las lesiones en el el equipo dirigido por uno de sus grandes discípulos, Dimos Itoudis, ahora ocupando su lugar para intentar emular lo que realizó ‘Zok’ en Atasheir, revulsivo necesario tras la derrota con Baskonia las que había en la ‘pintura’, parecían claves para el devenir del gran partido de la jornada., especialmente tras la llegada de Kostas Antetokounmpo a tierras otomanas y el regreso a pista de Scottie Wilbekin.

James Nunnally aguanta la posesión frente a Devin Booker y a Nigel-Hayes Davies. Foto Twitter Partizan BC.

El partido, que comenzó tras la ceremonia en honor al legado de Zelimir Obradovic como entrenador local entre 2013 y 2020, tuvo gran intensidad desde los primeros compases del juego en ambos lados de la pista, con Alen Smailagic,Dyshawn Pierre, Tonye Jeikiri o Dante Exum apareciendo rápidamente para sumar puntos en un contexto tan difícil. Nick Calathes y Nigel Hayes-Davis aparecieron posteriormente para mantener una pequeña ventaja para el conjunto auriazul, pese a que Zach LeDay o James Nunnally trataron de poner en apuros las ofensivas del ex equipo de su entrenador. Un gran pase sin mirar de Carsen Edwards para Metecan Birsen (que puso un tapón segundos después) dejó un marcador de 19-16 al final del primer cuarto.

Al inicio del segundo cuarto, Yam Madar empató el partido con un triple y cometió una falta que pudo haberle costado la falta antideportiva. Kevin Punter y Scottie Wilbekin se sumaron para descongestionar la situación, especialmente por parte del base ‘turquizado’ para liderar los esfuerzos del equipo entrenado por el discipulo de un Obradovic que tuvo que pedir algún tiempo muerto antes de poder poner en orden la defensa de su equipo en orden. Una técnica para el técnico griego del Fener, sumado a varias faltas en contra del equipo, terminaron de poner al Ülker en partido. Pierre y Punter sumaron los puntos en un ambiente ya tenso, dando emoción en los minutos finales de la primera parte. Un triple de Melih Mahmutoglu y un par de tiros libres de Nigel Hayes-Davis (que asistió al capitán para la canasta de tres puntos), que tras un par de canastas sin acierto dejaron un marcador de 37-33 al descanso.

Tras la reanudación, Yam Madar apretado el marcador un a vez más y Scottie Wilbekin le contestó para caldear un poco más el tema. Alen Smailagic mantuvo firme la propuesta del Partizan en ataque con un buen mate, a pesar de que los del ‘jardín’ (bahçe) se mantenían en partido con el ‘lesionado’ Tonye Jeikiri. El propio base turquizado encendió a los aficionados desplazados hasta el oeste de Atasheir antes de un nuevo tiempo muerto del conjunto serbio. La lucha continuaba para los de Belgrado ante un empujón extra por parte del equipo de casa en ambos lados de la pista. La mejor muestra: Un balón peleando por Wilbekin para que no saliera por la banda tras aguantar una posesión completa sin lanzamientos rivales y que terminó con canasta de Dyshawn Pierre para premiar el esfuerzo. Hombres grandes como Zach LeDay, Devin Booker o Mathias Lessort hicieron acto de prensenencia pese a que el dominió estaba siendo exterior, como demostraban Kevin Punter o Marko Guduric (con tiros libres tras forzar antideportiva, entre otras) al marcar el ritmo. El resultado era de 57-51 al final del tercer cuarto.

El último cuarto empezó con algo más de prisas para el conjunto entrenado por Dimitris Itoudis. Nick Calathes puso sobre la pista su talento y trató de frenar en defensa, sin éxito, lo que Dante Exum y Mathias Lessort intentaron antes del 2-7 de parcial nada más empezar, con un tiempo muerto del Fener de por medio que sirvió para poco. Partido igualado con la reacción del Maestro y un tiro de Nigel Hayes-Davis que dejaba un marcador de 63-62 a cinco minutos del final. Intensidad hasta el cierre.

Finalmente, con un buen trabajo en conjunto (con Jeikiri, y Exum expulsados por faltas) Fenerbahçe supo resistir los impulsos de LeDay como líder de un Partizan que llegó a gualar el partido de nuevo a poco más de un minuto del final, siendo clave para dominar los segundos finales, dejando una victoria por 72-73 (tras tiro libre de Aleksa Avramovic) para los visitantes que supone otra mala noticia en el lado asiático de Istanbul y buena para lado blanquinegro de Belgrado tras haber «creído» en sus «posibilidades» tal como afirmaba Zeljko Obradovic en rueda de prensa.