Tras sus derrotas contra equipos españoles como Baskonia y Valencia Basket en la anterior jornada de la máxima competición europea, tanto griegos como turcos buscaban sumar victorias para escalar posiciones en la tabla clasificatoria, a la espera de poder cerrar la competición liguera de la mejor manera posible en las horas posteriores al encuentro.

Vasilije Micic anotando a placer ante la nula defensa del Panathinaikos. Foto de Anadolu Efes.

El partido empezó con Derrick Williams siendo el ejecutor principal del equipo ateniense, entrasen o no los intentos de anotación, allí estaba el americano para sumar o rebotear tras fallo de un compañero. Otro ex de Valencia Basket como Tibor Pleiss, como escudero de Vasilije Micic en anotación, era su contraparte al otro lado de la pista para intentar que las cosas se fueran encauzando rápidamente a favor del equipo istanbulita. Alguna canasta puntual de Georgios Papagiannis, Mateusz Ponitka o Elijah Bryant fueron los únicos momentos donde las defensas se terminaron rompiendo, especialmente tras una falta del pivot griego sobre Pleiss (que anotó un par de tiros libres), hecho que permitió a Rodrigue Beaubois y Will Clyburn tener más espacio para sumar un parcial de 8-0, con Bryant Dunston completándolo con un palmeo tras el tiempo muerto pedido por Dejan Radonjic. Leftheris Mantzoukas rompió el parcial y cerró el aro en las últimas acciones del cuarto para que quedase un marcador de 21-13 al final del primer cuarto.

En el segundo cuarto tardaron en aparecer jugadores como Clyburn, Micic o Marius Grigonis con un triple sobre al final de la posesión, aunque los puntos del alero americano fueron claves para abrir de nuevo la defensa visitante para que Bryant Dunston pudiera entrar a placer para machacar el aro y provocar un nuevo tiempo muerto. El dominio del conjunto dirigido por Ergin Ataman era visible, especialmente, con la cantidad de triples anotados, ya que a pesar de que Williams pudiera contestar en alún momento, y los tapones puntuales de Dunston o Papagiannis fueran la excepción a la irregularidad defensiva en ambos lados de la pista (se generaban muchos huecos y se aprovechaban aún menos), manteniendo cierto control para el equipo del lado europeo de la ‘Gran Ciudad‘, que ganaba por 42-25 al descanso.

Tras la reanudación, un triple de Georgios Pappaganis nada más empezar y el buen hacer de Dwayne Bacon, que terminó frenado por la buena reacción de Rodrigue Beaubois, Amath M’Baye y, especialmente un Bryant Dunston imperial en la zona (recibiendo pases siderales de Micic o faltas, también de tipo antideportiva, del mencionado pívot griego) para evitar que la cosa se descontrolase. Bacon, con ayudas puntuales de Mateusz Ponitka y Derrick Williams, lideraba los intentos de remontada para los del trébol, que seguían estando en partido pese al buen hacer de M’Baye desde las esquinas, manteniendo un acierto entorno al 50% en triples para su equipo antes de provocar un nuevo tiempo muerto panateniense. Los locales cerraron el tercer cuarto con Clyburn anotando cerca del aro y un triple, Beaubois sumando los tiros libres de las técnicas a Radonjic y Ponitka, Isaiah Taylor también sumando desde la línea del 4,60 además de recibir un triple de Marius Grigonis minutos antes para dejar un abultado marcador de 67-48.

El último cuarto empezó con anotación variada y de jugadores varios como Elijah Bryant, Leftheris Mantzoukas, Bacon, Micic, Williams o Taylor. El partido parecía más que decantado para el vigente bicampeón de la competición y seguía queriendo hacer disfrutar a su público. A cinco minutos del final, 79-63 era el marcador para reflejar la situación real del encuentro.

Finalmente, Efes venció por 88-69 a un Panathinaikos que no supo gestionar el buen hacer del equipo que sigue subiendo escalones en la sombra, lejos del ruido que generan otros equipos pese a no ser los vigentes ganadores mientras que las derrotas siguen llegando para el que no levanta el vuelo al norte de Atenas.