La capital recibía como cierre del año natural a los dos equipos más potentes de los últimos doce meses en tierras otomanas. Campeonas de Copa contra las campeonas de Liga. Los dos representantes del país en la máxima competición europea buscaban celebrar un título más para despedir 2022 y poder empezar 2023 con un título más en las vitrinas.

El partido empezó con Emma Messeman y Alina Iagupova gobernando el partido, con ayuda de Kayla McBride para dominar el partido en los compases iniciales, pese a que Asena Yalcin , Chelsea Gray, Goksen Takmaz , Quanitra Holingsvorth o Tiffany Hayes fueron aparecieron de forma esporádica. El papel de Olcay Çakir Turgut en su primera presencia del partido dio alas al equipo entrenado por Marina Maljkovic, cerrando esos minutos con un triple. El equipo de Mersin terminó recortando distancia sin la presencia de la exterior internacional por Turquía, pero Alperin Onar terminó reaccionando (con cinco puntos consecutivos para su equipo) para poder aguantar, incluso el triple de Gazme Takmaz a pocos segundos de terminar el primer cuarto, dejando marcador de 23-18.

Al inicio del segundo cuarto fueron Hayes y Gray quienes empataron el encuentro, forzando los ataques del conjunto auri-azul hasta los últimos segundos de posesión o con errores de precipitación. justo antes de que Iagupova y McBride se reactivasen para romper el parcial, con Messeman encontrando hueco en la zona para culminar un parcial de 7-0 que provocó un tiempo muerto del también seleccionador turco, Ekremem Menunum. Ozge Ozisik se convirtió en la única oposición para las canastas de las jugadoras extranjeras del conjunto Istanbulita, que lidiaba con su irregular defensa y movimiento de para mantener la diferencia. La mejora táctica permitió ver alguna canasta de la ‘turquizada’ Kiah Stokes (además de un tapón a Hoingsvorth, su predecesora en la selección) o de Merve Aydin (cargada de faltas por su presión a las exteriores). Messeman, Takmaz, Hayes y Gray terminaron dejando un apretado marcador de 42-39 al descanso.

Tras la reanudación, Quanitra Holingsvorth y Kia Stokes volvían a sacar a relucir sus recursos en la pintura como cuando competían por el puesto de nacionalizada en la selección nacional turca, permitiendo que los minutos transcurrieran sin intensidad general y muchos errores en ambos aro, beneficiando al equipo que aparecía como ‘local’ y que tenía la mayor parte de la grada en su favor. Asena Yalçin y Olcay Çakir Turgut apatrvirton más tarde para mantener la igualdad… Justo antes de que la propia Holingsvorth y Chelsea Gray cambiasen el partido en cuestión de segundos para provocar un tiempo muerto del Fener, tras el que la ex del Uni Girona sumó un 2+1 para poner a las suyas por delante (con 48-50 en el marcador tras casi 6 minutos disputados de segunda parte). El dúo de Çukurova se topó de frente con una Çakir Turgut que asumió el riesgo de coger las riendas del devenir de su equipo para mantenerlo con ventaja (tapones, defensas 1×1 y puntos cuando peor estaba la cosa). Kayla McBride y Alina Iagupova se sumaron para respaldar el trabajo de su capitana. Una canasta de tres puntos, una falta en ataque forzada y una pase canasta (para el triple de Goksen Fitik), orquestado todo por Sinem Atas, en posesiones consecutivas dejaron sin efecto la reacción para poner u marcador de 56-58 al final del tercer cuarto.

El último cuarto comenzó con Fitik y Atas queriendo desequilibrar la balanza por completo, mientras Iagupova, Messeman y McBride se pusieron firmes para todo lo contrario. Duelo de poder a poder, con la línea de tres como principal ‘línea de fuego’ para restar opciones a sus rivales. Merve Aydin salió para tapar el hueco que había dejado Çakir Turgut tras recibir un golpe cerca del ojo derecho (antes de volver con la máscara que Idil Saçalir le tuvo que prestar). Hayes anotó primero y asistió para que Esra Ural Topuz sumase bajo el aro, Çukurova parecía llevar la ventaja. Ni la respuesta de Iagupova cambió que un triple de Gray dejase un marcador de 69-72 cuando quedaban menos de 5 minutos para terminar el partido.

La tensión se podía notar en las gradas. Era el momento para que las estrellas brillasen. McBride apretó en la línea del 4,60 pero Hayes y Holingsvorth parecían romperlo. Cada punto para el equipo del lado asiático de Istanbul era respondido por las ‘lobas’, cada movimiento era contrarrestado por las ‘lobas‘. Iagupova y Messeman se unieron a la también jugadora de las Minnesota Lynx para evitar que los puntos de Gray o Yalçin quedasen sin efecto. Finalmente Fenerbahçe no supo gestionar los momentos que tuvo para cambiar la dinámica y Çukurova terminó campeonando por 78-84, con Chelsea Gray siendo la MVP del partido por méritos propios.