Con el anuncio de la baja para las próximas 6 semanas de Tarik Biberovic, el conjunto del lado asiático de Istanbul jugaba por primera vez como local en el año del centenario de la República Turca tras los malos resultados en Euroliga, que suponían la peor racha de la temporada pese a la victoria contra el Efes en la propia competición nacional antes de cerrar el año anterior. En frente, un equipo que buscaba seguir con su semana triunfal tras la victoria en Lisboa.

El partido tuvo a Marko Guduric como primer anotafor, mostrando la intensidad que Devin Booker ofreció segundos después en defensa al cometer una falta sobre Dogus Ozdemiroglu. El propio interior logró sumar en la canasta contraria (incluso recogiendo su propio rebote tras fallar en primera instancia) para poner un poco más de distancia en el marcador en un inicio de ritmo lento. Un triple de Metecan Birsen y otra canasta de Booker, asistidas ambas por un Nick Calathes, que lideró la presión del equipo local, dejaron un parcial de 10-1 que solo Akwasi Yeboah pudo cortar desde la larga distancia. La intensidad en la grada seguía viéndose reflejada en las pérdidas que forzaba el equipo dirigido por Dimitris Itoudis en pista. Gudururic, Calathes, Nigel Hayes-Davis, Scottie Wilbekin Sehmus Hazer y el buen hacer defensivo aplicaron un par de parciales, con otra decena de puntos en uno de ellos, pese a los esfuerzos visitantes, liderados por Can Korkmaz, para mantener una ventaja que terminó dejando un marcador de 31-11 al final del primer cuarto.

El segundo cuarto fue Canberk Kus quién tomo las riendas del equipo verdinegro para tratar de recortar la diferencia, especialmente tras los constantes errores del equipo auri-azul. Korkmaz y un triple de Melih Mahmutoglu estabilizaron la situación, con Osmani o Calathes buscando un cambio de ritmo, especialmente con el base americano con pasaporte griego, que anotó cinco puntos seguidos además de asistir al capitán Mahmutoglu para sumar otro triple para buscar poner la diferencia cerca de los treinta de diferencia (46-21) cuando quedaban menos de cinco minutos para terminar la primera parte, pero con un ex como Markel Starks agitando el partido como reacción, a Dimitris Itoudis no le quedó más opción que pedir tiempo muerto para frenar el 2-10 de parcial, derivando en un marcador de 50-33 al descanso tras una canasta de Calathes.

Tras la reanudación, el equipo del ‘jardín de antorchas’ empezó irregular pese a mantener una gran diferencia. Nigel Hayes-Davis y Metcan Birsen junto con Marko Guduric trataron de evitar cualquier intento de Wayne McCoulogh por intentar meter a las ‘Panteras negras’ en el encuentro, con algún tramo en el que Markel Starks intentó sumar sin mucho éxito. Pese a una técnica para un lado y antideportiva para otro lado, el partido fue bastante calmado pese a las protestas de los aficionados en el recinto situado al Oeste de Atasheir. Scottie Wilbekin y Hayes-Davis con un triple por cabeza evitaron que las buenas intenciones de Gabriel Olaseni en ambos lados de la pista fuera algo más que todo eso. Doğuş Özdemiroğlu y Samet Geyik apretaron al final de un tercer cuarto que terminó con un triple desde la esquina izquierda At The Buzzer de Mahmutoglu para dejar un marcador de 73-48.

El último cuarto comenzó siendo un brindis al sol de todo aquello que habían tenido los minutos de juego anteriores: Errores inexplicables alternados con aciertos en rachas. Özdemiroğlu y Aaron White (ya sin Osmani en pista tras cometer cinco faltas)compensaron no pudieron compensar momentos donde Wilbekin y Samet Geyik aparecieron para dejar un marcador de 81-62 a cinco minutos para terminar el encuentro.

Finalmente, la victoria para el Fenerbahçe fue por 95-82 ante un Darüşşafaka que tuvo reacciones puntuales aunque no fue capaz de convertir sus reacciones en cambio real de tendencia pese a los esfuerzos que, puntualmente, pudieron intentar los visitantes pese a que desde los primeros compases del encuentro, el partido parecía decantado para los locales.