El Sinan Erdem se ponía de Gala en el segundo lunes de 2023 para recibir un duelo de contendientes sorpresivos e imprevisibles. La historia no siempre define como termina un partido y el conjunto de Denzili suponía un ejemplo claro tras haber ganado a varios de los grandes de la competición. Quedaba por ver quién acertaba en el momento para romper el partido.

Max von Heidegger anota un triple frente a Yunus Sonsirma. Foto del Merkezefendi

El partido comenzó con Jonathan Taylor, Angelo Caloiaro y Max von Heidegger sumando puntos cerca del aro en una marea de golpes por el rebote bajo los dos aro mientras Gokserin Koksal y Nikos Rogkavopoulos lograron sumar desde la larga distancia para mantener el equilibrio. Dylan Ennis fue clave robando un balón que anotó el capitán local mientras el alero griego del equipo visitante sumó un nuevo triple para compensar la gran cantidad de fallos que había tenido en las posesiones anteriores. Ennis, con un 2+1 posterior y como eje de la defensa tanto en la presión como en la zona 2-2-1 (1-3-1 si el se ponía en punta) pese a que un triple de Andrew Harrison que provocó un tiempo muerto de Andreas Pistolis. Caloiario y Ayberk Olmaz dominaron en un tramo donde la presión de balón del equipo auri-rojo fue su clave para mantenerse por delante, con Koksal finalizando los contraatques para mantener el control del partido. Pese a ello, un parcial 0-8 a cargo de Arca Tuluoglu y Heidegger a base de triples además de una canasta de media distancia de Harison permitieron al conjunto verdinegro cerrar el primer cuarto con un marcador de 20-26.

Al inicio del segundo cuarto, Martin Peterka y Olmaz anotaron un triple cada uno para incrementar la diferencia, dejando el anotado por Tyrus McGee y una bandeja de Sadik Kabaca como una respuesta tardía, pese a que provocó que Zafer Aktas pidiera tiempo muerto para evitar males mayores. Peterka y Heidegger contrarrestaron para que los locales pidieran un nuevo tiempo muerto. Ennis fue la respuesta de los locales tras el parón con 5 puntos seguidos, pese a que Hamilton y Heidegger anotar para manterner la ventaja visitante pese a los tiros libres del canadiense de origen jamaicano o un 2+1 de Caloiaro. Los tiples de Kabaca y Altan Erol precedieron a unos últimos segundos de alto nivel, con Caloiaro y Hasrrison dejando un marcador de 42-48 al descanso.

Tras la reanudación, y pese a un amago inicial de Gokserin Koksal, el dominio del conjunto del Egeo fue devastador. Andrew Harrison, Nikos Rogkavopoulos y, especialmente (tanto en defensa como en ataque) Jonathan Hamilton fueron los líderes tras la vuelta de vestuarios con un baloncesto efectivo y sin fisuras. Angelo Caloiaro, Max von Heidegger y Tyrus McGee se sumaron posteriormente al ritmo de juego impuesto por el tridente que mantuvo a la par que amplió la ventaja visitante. Sadik Kabaca, Arca Tuluoglu, McGee, Martin Peterka o Angelo Caloiaro terminaron cerrando un tercer cuarto que dejó una ventaja visitante de 56-72.

El último cuarto empezó con muchos errores en ambos lados pese a 0-5 de parcial para el conjunto costero, que seguía dominando ante la falta de acierto del equipo Istanbulita, que rompió Tyrus McGee tras un nuevo tiempo de su entrenador, antes del cuál había surgido un nuevo pique. Pese a que Rogkavopoulos pidió calma y serenidad a sus compañeros en esa pausa, Heidegger recibió una técnica (su cuarta falta en conjunto) por encararse con el público tras anotar una bandeja. Los locales no aprovecharon ese tiro libre. Ennis y Heidegger dejaron un marcador de 61-81 a cinco minutos de cerrar el partido.

Heidegger (en otra ocasión, para llegar a los 27 puntos, y Rogkavopoulos más tarde) llegó a poner la máxima pese a que Caloiaro y Ennis terminaron forzando un tiempo muerto del equipo que había dominando el partido. Como anécdota queda que los árbitros decidieron que Koksal no tirase el +1 tras falta por haber recibido una técnica acto seguido y que Ennis fuera expulsado por descalificante debido a la protesta (con puños al aire en dirección al colegiado) por la antideportiva cometida (tras protestar varias acciones anteriores donde no le señalizaron nada) y que casi termina en batalla campal. Galatasaray vio como el Merkefenzedi se llevaba la victoria por un abultado 83-100 que ponía a los locales en racha negativa y a los visitantes como el gran mata gigantes de la competición.