Tercer partido de una eliminatoria con dos victorias visitantes, con el pabellón del Oeste de Atasheir como escenario de gala para un evento que decidiría uno de los últimos puestos libres en la siguiente ronda de la competición. El conjunto belga ya sabía lo que suponía clasificarse para la ronda siguiente de la competición ganando en Istanbul, aunque fuera en el lado europeo.

Yiğit Arslan anotando por encima de Pierre-Antoine Gilet. Foto de Basketball Champions League.

El partido dio inicio con Jerry Boutsiele siendo clave tanto en ataque como en defensa para los ‘Dragones’, tratando de dar un primer empujón para lograr la clasificación, al que se terminó uniendo Langston Hall (que saltó a pista para sustituir a un Kartal Ozmizrak al que se le ‘fue’ la rodilla yendo al aro) para tener una pequeña ventaja en un tramo de precipitaciones y poco acierto. Muhammed Baygul junto a Jamar Smith lograron abrir brecha frente a la falta de acierto del conjunto dirigido por Dario Gjerja, con Vrenz Bleinjenberg y Alex Barcello como anotadores esporádicos. Pese a ello, un tiempo muerto del técnico belgo-croata logró cambiar la dinámica ligeramente, con Boutsiele volviendo a controlar la zona y con Breein Tyre como agitador principal antes de que Tre’Shawn Thurman buscase salir a escena. Berkay Candan pero, en especial, un Smith hábil para robar balones y sumar puntos con comodidad, permitió al equipo local terminar el primer cuarto con la máxima diferencia hasta ese punto con un marcador de 22-12.

El segundo cuarto empezó con Boutsiele, Yigit Arslan y Jaka Blazic provocando un nuevo tiempo muerto del conjunto belga con un parcial de 6-0. Tyree y Pierre-Antoine Gillet provocaron el efecto contrario, dando muestras de querer competir por el partido, y con Keye Van der Vuurst de Vries apuntalando el aspecto anotador para trtar de recortar distancias, provocando además que la diferencia se fuera reduciendo y la igualdad en el encuentro se incrementase, dejando un marcador de 35-29 al descanso.

Tras la reanudación Jerry Boutsiele, Jamar Smith y Yigit Arslan tratando de aguantar la ventaja del equipo académico pero el buen trabajo de Pierre-Antoine Gillet o Keye Van der Vuurst de Vries sirvió para comandar una gran revolución que llegó a permitir al conjunto de Flandes igualar el partido en todos los aspectos, sabiendo gestionar mejor el control del ritmo para poder llegar al final con opciones de clasificarse. Al final del tercer cuarto, el marcador lucía un preciso empate a 47.

Al inicio del último, Hadi Ozdemir se convirtió en la única resistencia real a las ofensivas belgas. Breein Tyre y Vrenz Bleinjenberg terminaron dando la vuelta de tendencia iniciada en el último cuarto, con un parcial de 3-10, que fue de 6-13 tras las canastas de Yigit Arslan y Tre’Shawn Thurman antes de que Servaas Buyschai pusiera un marcador de 54-62 a cinco minutos de terminar el periodo.

Cada canasta era respondida, cada defensa mal ejecutada era bien aprovechada por Tyree, Hall, Gillet, Arsalan, Boutsiele, Bleinjenberg o Smith y cada posesión parecía que, de nuevo, estaba cerca de suceder. Un tiro que se anotó pisando la raya, una faltas en ataque y un público que se terminó entregando a la causa provocaron que la intensidad deportiva fuera todavía más grande. Todo ello resultó en un empate a 75 al final del tiempo regular, hecho que no sucedió en el primer duelo de la serie.

La prórroga comenzó con Boutsiele y Muhammed Baygul poniendo el listón alto, hecho que fue suficiente para determinar el desenlace del partido pese a Bleinjenberg o Tyree. Bahcesheir terminó contra Oostende por 87-81, que parecía seguir en la misma línea que durante su victoria en el Sinan Erdem o en el primer partido de la eliminatoria: Llegar al final, sufrir de más y terminar culminando el trabajo. Los errores se pagaron caros y la victoria se terminó decidiendo por pequeños detalles.