Tras su victoria liguera frente a Denizli unos días antes, el conjunto cervecero buscaba seguir escalando posiciones también en competición europea tras ver como, el día previo, sus vecinos al otro lado del Bósforo seguían sumando para volver a la parte alta de la clasificación. Por parte del conjunto germano, el recuerdo del recital de Shane Larkin años atrás y la mejora en los últimos encuentros en los últimos encuentros, hacían que sacar una victoria del lado europeo de la ‘Gran Ciudad’, tras su derrota en el lado asiático 6 días antes, fuera un éxito aún mayor.

Diversos jugadores de ambos equipos peleando por el balón. Foto de Anadolu Efes.

El partido empezó con Augustine Rubit liderando al conjunto visitante con Casius Winston y Nick Weiler-Babb que, junto a Freddie Gillespie, lograron dominar la zona pese al buen trabajo de un Tibor Pleiss estuvo activo en ambos lados de la pista y fue capaz de anotar de varias formas distintas para tratar de mantener a su equipo por delante, ayudado de manera puntual por Vasilije Micic, Elijah Bryant o Amath M’Baye. Cuando Ante Zizic parecía que podía cambiar la dinámica, aparecieron en acción hombres como Corey Walden, Othello Hunter o Niels Giffey para disipar dudas. El equipor dirigido por Andrea Trinchieri mantuvo el control pese trabajo esporádico del pivot croata en la pintura y a una mejora defensiva del equipo azul, dejando un marcador de 21-24 al final del primer cuarto.

El segundo empezó con Zizic y Winston dando la sensación de que la dinámica seguiría siendo la misma, pero una crecimiento constante a la hora de proteger el aro, errores de tiro sin defensor por parte del equipo alemán y dos triples que anotaron tanto Amath M’Baye como Rodrigue Beaubois permitieron al equipo entrenado por Ergin Ataman coger impulso además de una ventaja momentánea en el partido. Hunter, con 5 puntos seguidos, volvió a empatar el partido (a 31) ante de que Singleton en la posterior posesión y Bryant tras un buen trabajo defensivo al no permitir ni siquiera tirar al cuadro visitante, mostraban que la respuesta local siempre terminaría llegando, por mucho que las buenas acciones del veterano pivot o de Winston parecieran ser efectivas. Bryant y Clyburn en el aparaado anotador, Pleiss en la defensa. En el recinto situado en Ataköy el dominio era de los bicampeones de la competición. Resultado: Marcador de 40-36 al descanso.

Tras la reanudación fueron Shane Larkin, Vasilije Micic y Chris Singleton agitaron el partido. Isaac Bonga (cargado de faltas) y Othello Hunter trataron de aguantar. Un mate de Tibor Pleiss provocó un tiempo muerto del equipo de Baviera que, en efectos prácticos, no cambio nada, sin embargo, con Corey Walden cometiendo antideportiva (muy protestada por el graderío local cuando se señalizó de inicio) al intentar penetrar en contraatque, Larkin tuvo un par de acciones que terminaron dando el espectáculo que la gente pedía y parecía ser clave para terminar de distanciarse. Con Amath M’Baye agitando a los seguidores junto a un par de tiros libres de Rodrigue Beaubois y pese al buen hacer de Freddie Gillespie, Ogjen Jaramaz o Cassius Winston, que incluso provocó un tiempo muerto del conjunto turco, el marcador era de 64-59 al final.

Al inicio del último cuarto, una canasta anotada por Elias Harris parecía haber desconectado la defensa del Efes, pero la desconexión la tuvieron los focos del pabellón unos minutos después, parando el partido unos instantes. Tras ello, la reacción de jugadores como Micic, Elijah Bryant o Rodrigue Beaubois no tardó en llegar. Aún así, la reacción de Jaramaz, Winston y Hunter no tardó en llegar, para dejar un marcador con empate a 74 cuando resteban menos cinco minutos para terminar el partido.

Giffey, Larkin y un desaparecido Augustine Rubit sumaron sendos triples para que la tensión siguiera estando manifiesta, Hunter se unió para provocar un tiempo muerto de Ataman, que parecía estar contra las cuerdas con los 12 puntos que había recibido su equipo en escaso dos minutos. 4 puntos más de un especialmente acertado Rubit mandaron la diferencia por encima de los diez puntos. Daba igual el acierto de Larkin o de Pleiss posteriormente, el Efes terminó perdiendo por 81-89 un partido que parecía ganado frente a un Bayern de Munich irregular pero con el temple necesario para dominar cuando debía frente al «pánico» que tuvieron los locales en los minutos finales, tal como expresó Ergin Ataman en rueda de prensa.