Tras la derrota contra Valencia, en el objetivo de Girona era ganar al Sepsi rumano para poder disputar de nuevo la fase de grupos y tener opciones de organizarla. Para Laia Palau era el inicio de su 17ª temporada en la competición, en un partido donde volvió a lucirse saliendo como revulsivo desde el banquilo.

Laia Palau tratando de sacar ante Pinelopi Pavlopoulou.

El partido empezó (de forma fáctica) para la Laia Palau a 3:27 para el final del primer cuarto con un marcador de 14-6 favorable a su equipo. Pressionando en defensa desde la defensa, ordenaba sin prácticamente tocar el balón. En la primera acción defensiva que tuvo hizo varias fintas de robo sobre la rumana Annemarie Gödri-Părău que desestabilizaron su ritmo de primeras pero que logró mover el balón, a pesar de que Laia Palau intentó frenarla, para forzar una nueva falta de Eldebrink al doblar el balón a Rebekah Gardner (sea en el momento de partido que sea).

En ataque evitaba subir el balón pero seguía dirigiendo el juego y teniendo el control de la posesión durante muchos segundos antes de encontrar el momento perfecto para dar la asistencia y cuando no lo toca siempre tratando de no molestar, a menos que los ojos de sus compañeras la busquen para darle el balón. En defensa presión a toda pista y en línera de fondo, cogiendo a jugadoras más altas si encaraban el aro con balón, forzando a Gödri-Părău a hacer pasos en alguna acción para poder escapar de ella tras haber evitado, y usado en su favor, varios bloqueos (uno involuntario de su compañera Giedre Labuckiene).

La jugadora barcelonesa dio, un partido más, un recital de como jugar al baloncesto. Varias veces encontró a Vasic sola bajo del aro y cuando estaba sola era canasta fácil. Además, una acción donde recibió el balón a 45º en la línea exterior, donde trataba de encontrar a Adaora Elonu con un pase dentro (cosa que trato de hacerle entender con todo tipo de gestos), acabó con una canasta de la veterana base tras moverse a la zona frontal donde empezó su camino hacia el aro gracias a una serie de fintas y crossovers a la velocidad necesaria para percutir en el aro que defendía el cuadro rumano.

Sus números en el encuentro fueron de 2 puntos y 7 asistencias para 8 de valoración durante los 19:36 minutos que pasó en pista, en un encuentro que permitirá a Girona acoger la primera ‘burbuja’ para disputar los primeros tres partidos de la fase de grupos de la Euroliga frente a rivales como el Ekaterimburgo, Familia Schio y el TTT Riga, para poder así ampliar su camino en competiciones europeas.